Argentina - Opinion: Botnia y la industria forestal

Mayo 17, 2010 · Imprimir esta noticia

Nuestro pais tiene la posibilidad de ser una gran potencia forestal por condiciones naturales, capacidad empresarial, mano de obra habil, y a poco que decidamos tomar el camino de la industrializacion.

Desde mediados del siglo pasado hasta hoy se destinan ingentes sumas de dinero del erario publico para promocionar la forestacion, siempre con la promesa de que cuando se tuviera madera suficiente se instalarian las fabricas de celulosa y de papel. Como resultado quedaron miles de hectareas forestadas sin destino, pues la oferta de madera supera ampliamente la demanda industrial instalada y sin miras de que se cumpla aquella promesa industrializadora.

Veamos el caso Botnia. A mi entender, el motivo real de por que esta y, seguramente, otras pasteras habran de instalarse en la vecina Uruguay es debido a que el costo de los fletes, por el aumento del precio del petroleo, torno inviable seguir produciendo papel en los paises de Europa con madera que se exportaba en bruto desde nuestro pais. En efecto, toda la promocion que el Estado realizo en promover forestaciones termino subsidiando fabricas de papel del otro lado del oceano.

Todos los planteos realizados para oponerse a la instalacion de Botnia, consciente o inconscientemente, fueron funcionales a los intereses de la importacion, o sea, a impedir la instalacion de estas fabricas en nuestro territorio.

Uno de los argumentos mas utilizados por quienes se oponen a la instalacion de plantas celulosico-papeleras es el de la contaminacion. Es importante aclarar este tema: existen mecanismos seguros para controlarla. De hecho, en paises como Finlandia, Suecia y Noruega, muchas papeleras estan instaladas a orillas de grandes lagos y la vida de las poblaciones vecinas no se ve alterada, incluso desde hace decadas consumen el agua de esos mismos lagos.

Cuando Uruguay comenzo sus planes forestales, ya tenian en mente el destino industrial para esa madera; en consecuencia, con la instalacion de Botnia no hizo mas que dar cumplimiento a su proyecto de nacion en vias de industrializacion.

Respecto de Papel Prensa, el problema es al reves: cuando se instalo, se penso en cerrar la sangria de dolares que se utilizaban en importar papel; por cierto, ademas de lograrlo, su demanda de madera reactivo toda la economia del Delta y de las zonas aledañas a San Pedro.

Ahora, si se piensa que es monopolica, la unica alternativa para impedirlo es abrir la competencia y no poner controles que nada tienen que ver con producir mas papel. Lo que se debe hacer es promover la instalacion de una segunda planta papelera en el delta del Parana en manos de dueños distintos de la primera.

Mientras tanto, el Delta, otrora el principal centro de implantacion de salicaceas (sauces y alamos) del mundo, sigue condenado al atraso porque las autoridades desconocen su potencialidad transformadora.

Despues de tantos debates esteriles y de tantas cosas sin sentido que se dijeron, surge la realidad: la Republica Oriental del Uruguay define su perfil industrial de desarrollo y nosotros seguimos atados al rol de pais agroexportador de larga data, con los granos y las carnes, pero tambien ocurre con la madera y tantas otras producciones primarias. Por eso el “crecimiento” logrado con el actual modelo, convive con el atraso, el hambre y la pobreza.

La solucion pasa por incluir todos estos temas en la definicion del perfil de desarrollo que proponemos para nuestro pais. Hacerlo es empezar a saldar la deuda que los dirigentes tenemos con la sociedad y la oportunidad es hacerlo ya mismo.

Fuente: La Nacion

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